cuadernos del laberinto, JULIO SANTIAGO

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Entrevista a JULIO SANTIAGO por su poemario "TRATADOS"
Yo soy un sin-vergüenza. No tengo nada que ocultar. No padezco ni miedo ni vergüenza. Son enfermedades sociales que se cultivan en el seno familiar y en el colegio.
JULIO SANTIAGO

Acaba de llegar a las librerías su nuevo libro TRATADOS en donde combina poesía breve con dibujo ¿Se considera más poeta que pintor o al revés? ¿Qué es TRATADOS?
—Yo soy un Amante del arte, no me considero más una cosa que otra, hago lo que siento y deseo en cada momento, unas veces sale de forma literaria y otras de forma plástica. TRATADOS es un poemario donde la imagen física de los modelos dibujados se fusiona con la imagen poética de los textos. Es un libro que gira en torno a la identidad del ser, somos quienes somos gracias a la influencia del medio.

Tiene usted fama de poeta trasgresor, de juguetón o al menos de escritor de temática "picante". De hecho sus libros anteriores (Eyaculacciones, Wersículos. Poemas para el wc o Irotismos) tienen títulos más arriesgados. ¿Es TRATADOS un repliegue temático o una concesión a las buenas costumbres?
—Creo que "Tratados" sigue siendo arriesgado, tanto por su forma como por su esencia. Nada de "buenas costumbres". El título responde al proceso de fotocomposición que cincela nuestra forma de ser desde que nacemos hasta que morimos. "Tratados" es el tratamiento de nuestra imagen física, psíquica y emocional, no carente de humor y de crítica. Somos mamíferos y poco más...

Su poesía se centra básicamente en la desnudez, en las relaciones sexuales, en la idea de la pareja ¿Qué tiene de nuevo que decir sobre un tema al que ya se le ha dado tantas vueltas, cómo es el enfoque de Julio Santiago sobre estos asuntos?
—La visión de cada ser humano es siempre diferente, al menos debería serlo si es auténtica y sincera. Nos tenemos que desnudar frente al espejo para saber quiénes somos, aceptarnos y querernos. Saber que somos la persona más importante de nuestra propia vida. Una vez zanjado esto, hay que salir a interaccionar con el medio siendo libres y respetando la libertad de cada individuo. Yo intento predicar la libertad de expresión con el ejemplo cotidiano y con el arte.

Siempre le acompaña el buen humor, el toque cómico en los temas centrales de la existencia humana ¿Cómo logra esta paciencia, este saber estar literario?
—El mejor de los sentidos es el sentido del humor. Sin buen humor no se puede vivir. Aprendo cada día a reírme más y mejor de mí mismo y de todos los que me rodean. Es la única forma de digerir la cruda realidad. Nacemos, permanecemos un período de tiempo limitado y morimos. ¿No hay que reírse del sinsentido de este ciclo vital?
Precisamente, la gran diferencia entre un ser humano y otro es la capacidad de reírse. La risa es el cimiento de la felicidad.

¿Cómo ve el mundo cultural español actual? ¿Y el mundo editorial dado que usted nunca ha tenido problemas al encontrar editorial que le publicase?
—Soy realista pero optimista, que no es imposible. Pienso que el mundo cultural progresa adecuadamente en nuestro país, a pesar de la lucha de clases y del interés de unos cuantos por torpedear cualquier manifestación artística que sea analítica, crítica y reivindicativa. Yo he tenido buena experiencia con todas las editoriales con las que he firmado hasta ahora, pero he de confesar que existe un maltrato generalizado hacia los autores por parte de estas empresas. Los editores, salvando maravillosas excepciones, están más preocupados de la rentabilidad económica de un libro que de la obra en sí. Luego vemos lo que vemos en las librerías...

Hace unas semanas fue recibido en el Ateneo de Barcelona con gran éxito ¿Alguna diferencia entre el público catalán y el madrileño? ¿Cuál es su plaza preferida para sus recitales-show?
—No existe diferencia alguna entre el público madrileño y el catalán, aunque a muchos les pese y se empeñen en ello. Yo me encuentro bien en cualquier foro donde se respire buena educación y respeto.

¿A qué tiene vergüenza Julio Santiago? ¿Cómo se fragua esa seguridad que le caracteriza?
—Yo soy un sin-vergüenza. No tengo nada que ocultar. No padezco ni miedo ni vergüenza. Son enfermedades sociales que se cultivan en el seno familiar y en el colegio. Afortunadamente estoy inmunizado frente a ellas.
Estoy seguro de mí, aunque me equivoque infinidad de veces, porque me conozco, acepto y quiero como soy, éstas son las claves de mi supuesta seguridad.

Qué cambiaría de su vida?
—Nada especialmente, soy muy feliz conmigo y con las personas íntimas que me rodean y a las que rodeo.

¿Por qué se le hace necesaria la creación artística?
—Porque creo el mundo que necesito en cada momento. No me gusta todo lo que me rodea, habrá que re-crearlo, ¿no?

Entrevista a JULIO SANTIAGO por su poemario "EYACULACCIONES"
Nos queda mucho por hacer con la mediocridad cultural, pero tengo una visión optimista del futuro.

—Su nuevo poemario "Eyaculacciones" es un gran tributo a la belleza, casi podría decirse al hedonismo, al placer del cuerpo humano ¿Qué puede decirnos del proceso de creación junto a Jimena Marcos, la fotógrafa?
—Jimena Marcos y yo llevamos casi veinte años realizando sesiones de desnudos a personas que nos gustan físicamente y emocionalmente. Ella es mi fotógrafa personal, inmortaliza cada uno de mis actos públicos y a la vez pone imagen, piel, belleza..., a gran parte de mis sueños poéticos. En este caso he seleccionado noventa fotografías entre diezmil, correspondientes a once modelos

"Eyaculacciones", es decir, eyacular acciones, ¿Cree que aún hay gente que se escandaliza con estas cosas?
—Sí, claro, demasiadas personas se escandalizan por lo que para mí es natural, cotidiano, bello. Todo es un problema cultural, una distorsión de la realidad, una falta de autoconocimiento y autoaceptación. Vivimos en una sociedad donde sorprende y escandaliza un desnudo pero no un asesinato, la desigualdad social, la muerte por falta de recursos...

—¿Todos los modelos que aparecen en "Eyaculacciones" son poetas? ¿Eran las sesiones fotográficas una forma de "rimar amistad"?
—De los once modelos, sólo cuatro son poetas, pero la elección de los mismos no es por su profesión sino por su afinidad emocional y por su belleza. Las sesiones son muy largas y forman parte de un ritual creativo y de exploración de uno mismo y del otro. El modelo se desnuda, yo también, siempre hay que interpretar una historia con nuestros cuerpos y Jimena capta cada una de las imágenes poéticas que van surgiendo. Después de cada trabajo es difícil no sentirse implicado en la vida del otro. Todos los modelos son buenos amigos.

—¿Es el pudor un defecto? Parece que usted no tiene pudor por nada, confiésenos qué le da vergüenza
—Yo creo que el pudor es un gran defecto. Impide decir o hacer todo lo que deseas. No me reconozco en él. Sinceramente no tengo vergüenza alguna. Pero no hay que confundir la extroversión con la mala educación, nada tienen que ver.

—¿Por qué esa brevedad en sus poesías, hasta cuándo seguirá con la "poesía depilada"?
—Al igual que nos depilamos para dejar los pelos que nos parecen esenciales para tener una armonía y belleza corporal, mi poesía también se debe desprender de todas aquellas palabras, letras, metros y rimas innecesarias para los tiempos que corren... Además me divierte mucho que mis poemas se lean de arriba hacia abajo, como si de pequeñas felaciones se trataran. Ya forma parte de un estilo literario muy personal y al que no deseo renunciar por ahora.

—Sus libros parecen usar el sexo como forma de exponer conflictos psicológicos, o incluso sociales ¿es quizá el vidrio por el que analiza su tiempo?
—Sí. Mi poesía es "irótica", a través de la ironía y el erotismo realizo crítica social, política, religiosa, cultural, económica... Nunca hay que perder en el arte la identidad ni tampoco el humor. Se puede hablar de religión con el sexo en la boca y de la muerte con una sonrisa.

—Es usted un artista multidisciplinar: pintura, poesía, narrativa… ¿Con qué género se siente más cómodo?
—Sencillamente soy un poeta que pinta y un pintor que escribe. La literatura es una forma de dibujar y el dibujo una forma de escribir, todo es causa y consecuencia de todo. Me siento cómodo en cualquiera de las artes que deseo.

—¿Sigue viendo la ciudad de Madrid como el centro artístico de España, o tras tantos años viviendo aquí empieza a encontrarla más defectos que virtudes? ¿Cómo ve la vida cultural en la España de hoy en día?
—Indiscutiblemente Madrid para mí sigue siendo el rompeolas de la vida artística española. Es el gran punto de encuentro, la casa de todos. Cuanto más tiempo pasa más me gusta. Pocas ciudades tienen el equilibrio social, cultural y artístico que tiene Madrid.
En España todo evoluciona, aunque no con la celeridad que me gustaría. Pero es un país que tiene los recursos necesarios para hacer arte de muy buena calidad. Nos queda mucho por hacer con la mediocridad cultural, pero tengo una visión optimista del futuro.

—¿Para cuándo una plaza o calle con su nombre en su pueblo natal, Miajadas?
—Esta pregunta no me corresponde responderla a mí, ¿no? Pero yo no necesito este tipo de reconocimientos para reconocerme como una persona feliz y plena con lo que hago en el día a día. Para mí la mejor calle o plaza es la libertad de expresión compartida con mis personas queridas y mi público.

—¿Qué aconsejaría a los jóvenes que empiezan a escribir, cómo abrirse camino?
—¡Autenticidad! Que se dediquen a conocerse, aceptarse, quererse tal como son. Que interpreten la realidad o el sueño tal como desean. Y finalmente que lean mucho y se relacionen con la sociedad que les rodea. Todo es cuestión de calidad personal y con-tactos...

Entrevista a JULIO SANTIAGO por su poemario "ULO AGO "
Deseo que el género poesía siempre sea el trasfondo y base de cualquier arte.

— ¿Por qué se dedica a cultivar el género de la Poesía?
— Porque con tres años una religiosa me enseñaba a memorizar poemas breves de San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Antonio y Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Rafael Alberti, José Agustín Goytisolo y especialmente de Gloria Fuertes. A los cinco ya sabía leer y a los seis fusionaba y recreaba lo poco que conocía dentro de esta materia. Para mí la Poesía se ha convertido algo más que arte, trabajo, diversión, terapia, formación, comunicación…, es una forma de vida inevitable y muy placentera. Indiscutiblemente creo que la escritura es una continuación lógica de la lectura.

— ¿Cuándo y por qué comenzó a publicar?
— Cuando tenía dieciocho años sentí la necesidad de hacerlo y me lancé al vacío, con todos los errores y desaciertos con los que uno puede escribir a esa edad, cuando la palabra aún es impersonal y está impregnada de todas las influencias positivas y negativas del pasado. No me arrepiento de haber comenzado tan pronto a publicar libros, aunque reconozco que hoy no lo volvería a hacer. No es buen autor el que más escribe, sino el que mejor publica.

— ¿Qué pretende con el tipo de poesía que hace?
— Reírme de mí, de ti y del resto del mundo. El ser humano me parece absurdo por naturaleza. Desde que nacemos nos disfrazamos de políticas, religiones, clases sociales, culturas y…, al final somos lo que somos, mamíferos bisexuales y polígamos amamantados por la doble moral, intentamos encajar en moldes que no nos corresponden y no satisfacemos nuestras reales necesidades básicas. Un individuo es diferente a cualquier otro, por tanto su forma y esencia vital también deben ser distintas.

— ¿Cree en la felicidad que tanto predica en su literatura?
— Siendo muy consciente de la infinita miseria, fragilidad y brevedad que nos habita creo plenamente en la felicidad. Para mí la felicidad es un grado de buen entendimiento conmigo mismo. Nuestra felicidad tan sólo depende de nosotros. Las personas que queremos o las cosas que deseamos son complementos a esa felicidad ya existente.

— ¿Cuál es su visión y crítica frente al panorama poético actual?
— Creo que la mayoría de los poetas están más preocupados de la estética de su obra que del argumento en sí. Tienen miedo a ser ellos mismos en lo que hacen y caen en el eterno error de la imitación de los maestros del pasado. Hay una carencia importante de autenticidad y personalidad en la poesía actual. Faltan voces propias que se puedan reconocer sin necesidad de poner un nombre y un apellido bajo ellas. Una gran parte de los premios y editoriales apoyan una forma de escribir trasnochada, repetida y hermética, la típica poesía de necios para sabios. Pero frente a este panorama de hostilidad absoluta existen grandes poetas renovadores del lenguaje, que hablan de su inigualable e incomparable experiencia dentro de la vida presente. Y son originales, críticos, grandes recreadores del "multiverso" que pisan.

— Exprese algún deseo dentro del campo de la poesía.
Deseo que el género poesía siempre sea el trasfondo y base de cualquier arte. Que los poetas trabajemos más y mejor por la actualización de la palabra. Y que las editoriales apoyen causas que merezcan la vida. Tengo la plena seguridad que Cuadernos del Laberinto es y será siempre una empresa encargada de la publicación y difusión de la mejor literatura contemporánea.

Puedes leer a Julio Santiago en:
Tratados

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Julio Santiago


Coleccción ANAQUEL DE POESÍA, nº 42
Ilustraciones del autor
Prólogo: Carlos Mur de Víu
136 páginas • I.S.B.N: 978-84-943165-6-2 • 12,50 €

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Eyaculacciones, de Julio Santiago

Eyaculacciones
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Prólogo de JAIME ALEJANDRE
174 páginas • I.S.B.N: 978-84-941902-6-1 • 15€

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Ulo Ago

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Julio Santiago

Colección: Anaquel de poesía, nº 12
Prólogo : Beatriz Correyero Ruiz
I.S.B.N: 978-84-938708-4-3• 94 páginas • 12€

Familiares, amigos, amores, amantes, vecinos, profesores, religiosas y paisanos del cacereño pueblo de Miajadas dejaron una impronta imborrable en Julio Santiago de la que ahora él les hace partícipes en esta obra, ...<<Más>>

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